Firma electrónica vs firma digital: diferencias y usos
Qué diferencia hay entre firma electrónica y firma digital, qué son las firmas simple, avanzada y cualificada, y cuál necesitas para cada trámite.
«Firma electrónica» y «firma digital» se usan como sinónimos en el lenguaje corriente, y en el 90 % de las conversaciones no pasa nada. Pero no significan lo mismo, y la diferencia importa en cuanto tienes que decidir con qué firmas un documento que va a la Administración o a un cliente.
Firma electrónica: un concepto jurídico
La firma electrónica es una categoría legal. El reglamento europeo eIDAS (Reglamento UE 910/2014) la define, de forma deliberadamente amplia, como los datos en formato electrónico que se unen a otros datos electrónicos y que el firmante utiliza para firmar.
Es tan amplia que encaja casi cualquier cosa: escribir tu nombre al final de un correo, marcar una casilla de «acepto», pegar la imagen de tu firma escaneada en un PDF, o firmar con un certificado cualificado. Todo eso son firmas electrónicas. Lo que cambia entre ellas no es la categoría, sino el nivel de garantía.
Firma digital: un concepto técnico
La firma digital, en cambio, no es una categoría legal sino una técnica criptográfica. Concretamente, la criptografía de clave pública aplicada a la autenticación de documentos:
- Se calcula un resumen criptográfico (un hash) del documento. Cualquier cambio en el documento, por mínimo que sea, produce un resumen completamente distinto.
- Ese resumen se cifra con tu clave privada, que solo tú posees y que está protegida por una contraseña.
- Cualquiera puede descifrarlo con tu clave pública, incluida en tu certificado, y comprobar que coincide con el documento.
De ahí salen las dos garantías que hacen útil todo esto: autenticidad (solo quien tiene la clave privada pudo generar esa firma) e integridad (si el documento cambió después de firmarlo, la comprobación falla).
Dicho corto: la firma digital es la tecnología; la firma electrónica es la figura jurídica. Las firmas electrónicas con garantías reales se implementan mediante firma digital.
Los tres niveles que sí determinan qué puedes hacer
Esta es la clasificación que de verdad usarás, y viene de eIDAS.
Firma electrónica simple
Cualquier firma electrónica que no cumpla los requisitos de las otras dos. La imagen escaneada, el nombre al pie de un correo, el clic en «acepto». Tiene valor probatorio —un juez puede tenerla en cuenta— pero no garantiza por sí misma ni quién firmó ni que el documento no se haya alterado. No sirve para trámites administrativos.
Firma electrónica avanzada
Debe cumplir cuatro condiciones: estar vinculada al firmante de manera única, permitir identificarlo, haberse creado con datos que el firmante puede utilizar bajo su control exclusivo, y estar vinculada al documento de modo que cualquier modificación posterior sea detectable.
Una firma con certificado software —el .p12 que exportas del navegador— cumple esto. Es el nivel en el que se mueve la inmensa mayoría de las firmas de PDFs del día a día.
Firma electrónica cualificada
Es una firma avanzada con dos requisitos adicionales: se basa en un certificado cualificado y se crea con un dispositivo cualificado de creación de firma (una tarjeta criptográfica, el DNIe, o un servicio de firma remota cualificado).
Es el único nivel que el reglamento equipara expresamente a la firma manuscrita en toda la Unión Europea.
Entonces, ¿qué necesito yo?
Depende de a quién le entregues el documento, pero en la práctica española:
- Trámites con la Administración: firma avanzada o cualificada con un certificado reconocido, típicamente el de la FNMT, el de la ACCV o el DNIe. Es lo que produce Autofirma y lo que produce cualquier herramienta que genere PAdES.
- Contratos entre particulares o con empresas: normalmente basta con una firma avanzada. Muchas empresas usan plataformas de firma que producen exactamente eso.
- Documentos con requisitos especiales (algunos actos notariales, ciertos procedimientos): puede exigirse firma cualificada con dispositivo. Si te lo exigen, te lo dirán explícitamente.
La confusión habitual es creer que hace falta lo más alto para todo. No es así: para adjuntar un PDF firmado en una sede electrónica, una firma avanzada con tu certificado de la FNMT hace el trabajo.
Dónde encaja PAdES
PAdES (PDF Advanced Electronic Signatures, ETSI EN 319 142) es el estándar europeo que define cómo se incrusta una firma electrónica avanzada dentro de un PDF. No es un nivel de firma: es el formato que hace que la firma viaje dentro del propio documento, de forma que quien lo recibe puede validarlo sin ficheros adicionales.
Es el formato que la Administración española espera para los PDFs firmados, y el que produce FirmaLocal. Si quieres el detalle de qué mira exactamente un validador, lo desarrollamos en ¿Tiene validez legal un PDF firmado digitalmente?.
Firmar con garantías, sin complicarte
Para el caso normal —un PDF que hay que entregar firmado— lo que necesitas es una firma avanzada en formato PAdES con tu certificado. FirmaLocal la genera directamente en el navegador: cargas tu .p12 y tu PDF, y la firma se calcula en tu propio equipo, sin que el certificado salga de él. El resultado lo reconocen Adobe Reader y VALIDe, el validador oficial de la Administración.
Prueba FirmaLocal — firma tu PDF sin instalar nada. Si todavía no tienes el fichero del certificado, empieza por Cómo exportar tu certificado de la FNMT.